Nuestra Salud Mental a la vuelta de vacaciones

¿Cómo vamos a enfocar nuestra vida?

Eduardo Brik, director de ITAD

Eduardo Brik, director de ITAD

Raquel Beraiz, Psicóloga en ITAD

Raquel Beraiz, Psicóloga en ITAD

Sandra Rodriguez, diseño web e investigación

Sandra Rodriguez, diseño web e investigación

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Eduardo Brik, director de ITAD

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1. Introducción

La idea de vacaciones siempre se asocia a salir de la rutina, viajar, relajarse y cambiar nuestra forma de vida por un periodo de tiempo. Existe en todos nosotros una idea de poder disfrutar de algo inalcanzable, pero al mismo tiempo posible.

Volver de las vacaciones supone entre otras retomar las rutinas del trabajo, con todo lo que eso implica (horarios, prisas, atascos, ruidos, organización, estrés, presión laboral, etc.)

También conlleva volver a la dinámica familiar y/o de pareja, es decir, la readaptación a las normas, rutinas, hábitos, ocupaciones, etc.

En cada persona la vuelta de vacaciones también puede representar tanto un intento de cambio o una crisis significativa en cuestiones individuales, espirituales, o en su relación de pareja, como también una vuelta a lo de siempre sin atisbo de cambio, con el grado de estrés o incertidumbre que eso provocaba antes de las vacaciones.

2. ¿Existe realmente un Síndrome Post-Vacacional?

En la actualidad no está tipificado aún el Síndrome Post- Vacacional o la Depresión Post-Vacacional en la clasificación de Trastornos Mentales en la DSM-5, sin embargo, muchos trabajos han descrito que alrededor de un 37% de los trabajadores en España sufre o sufrirá Síndrome Post- Vacacional.

Una parte importante del 63% restante, aunque no padecerá dicho trastorno, experimentará cuadros de fatiga y estrés vinculados a la inadaptación al trabajo.

3. ¿Quiénes somos más propensos a padecerlo?

Las personas más propensas a padecer este Síndrome Post-Vacacional son aquellas que han desarrollado menor resiliencia y menor tolerancia a la frustración a lo largo de su vida, los que disfrutan de unas largas vacaciones y los que también vuelven a un entorno laboral hostil.

En un trabajo llevado a cabo en USA (Flórez, 2000) se describe que un 50% de los que sufren Depresión Post- Vacacional padecen estrés por culpa del trabajo, el 35% de ellos tienen síntomas de Síndrome del Burn Out o Síndrome del Quemado. En estos últimos años esta cifra se ha duplicado, y el 25% es posible que puedan sufrir un cuadro de hipertensión o algún tipo de cardiopatía.

 ¿En qué consiste el Síndrome Post Vacacional?:

Los principales síntomas son:

  • Sensación de hastío y cansancio
  • Tristeza y desencanto
  • Incapacidad para disfrutar
  • Inhibición
  • Ansiedad
  • Malestar general
  • Fobia social

Estos síntomas pueden ser transitorios o continuar convirtiéndose en algo más preocupante.

<<En la actualidad no está tipificado aún el Síndrome Post- Vacacional o la Depresión Post -Vacacional en la clasificación de Trastornos Mentales en la DSM-5, sin embargo, muchos trabajos han descrito que alrededor de un 37% de los trabajadores en España sufre o sufrirá Síndrome Post- Vacacional.>> Eduardo Brik, Director de ITAD.

4. ¿Qué problemas aparecen al retomar las rutinas?

  • Vinculados a la adaptación familiar

    Existen en estas familias ciertas alteraciones, tanto en los padres como en los hijos/as, que se intensifican con el regreso al trabajo por un lado y la vuelta a las aulas por el otro.

    En un estudio llevado a cabo en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) , las personas menores de 45 años, que en su mayoría suelen tener hijos pequeños, sufren en mayor proporción el Síndrome Post- Vacacional. (Cabrero, 2017)

    Los padres que tienen que preparar todo para sus hijos en relación a la vuelta al cole incrementan su estrés o su Depresión Post-Vacacional.

  • Vinculados a la adaptación de pareja

    Durante septiembre se calcula que el número de demandas de separación y divorcio aumenta considerablemente, de hecho 1 de cada 3 divorcios se producen a la vuelta de las vacaciones de verano.

    En el campo de la pareja la vuelta de las vacaciones conlleva también un replanteamiento del esquema vital de la relación y por lo tanto la pareja puede decidir modificar aquellos aspectos o patrones que no funcionan entre ellos. Si, a pesar de los intentos que hacen no lo consiguen por sus propios medios, pueden buscar ayuda profesional especializada.

    Los síntomas de la pareja pueden ser: mayor estrés, mayores discusiones, búsqueda de sustancias adictivas para mitigar el sufrimiento de la relación, problemas de comunicación, incapacidad para resolver conflictos que se venían arrastrando, pensamientos de separación, infidelidad o de divorcio que aparecen ante la frustración que les está ocasionando la relación.

  • Vinculados al comienzo de la actividad laboral

    Tras la vuelta de las vacaciones de verano, retomar el trabajo conlleva en la mayoría de los casos eternas jornadas laborales, que pueden suponer problemas de adaptación y desmotivación en el trabajo, intensificación, inicio de moobing laboral, u otros.

    Los problemas más frecuentes que se presentan en la adaptación al trabajo son: la vuelta a las obligaciones y a las rutinas laborales, la sobrecarga de trabajo durante los primeros días, clima laboral y de relaciones desfavorable, sensación de soledad por no sentir la pertenencia al equipo o institución en donde se está trabajando, etc.

    Además, pueden aparecer diferentes síntomas físicos como dolores musculares en el cuello y en la espalda.

  • Vinculados a la adaptación individual

    En relación a la adaptación individual pueden aparecer desajustes en los horarios, cambios en los ciclos de sueño, descanso, horarios de comidas y también desajuste en la actividad social y familiar, regreso a un entorno de obligaciones y exigencias, debido a las demandas cotidianas que vienen impuestas.

5. Recomendaciones para retomar las rutinas

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria recomienda algunas medidas para prevenir la aparición del Síndrome Post-Vacacional:

  1. Medidas Físicas:
    • Regular los horarios y el reloj biológico los días previos a iniciar el trabajo.
    • Planificar al menos dos días al final de las vacaciones como período de adaptación de reincorporación al trabajo.
    • En la medida en que se pueda, incorporarse al trabajo regulando la intensidad de la actividad.
    • Dormir más los primeros días de incorporación al trabajo, con un horario bien regulado.
  2. Medidas Psicológicas:
    • Evitar tener la sensación de que las vacaciones son un estado opuesto al período de trabajo (placer vs. malestar)
    • Organizar y planificar los primeros días, tomar el control sobre la jornada laboral.
    • Evitar tomar una actitud de queja y malestar permanente. Pensar en aspectos positivos
    • Planificar actividades gratificantes en los días laborales, encontrando espacios y tiempo para las actividades de ocio
    • Incorporar nuevos hábitos diarios
    • Afrontar la vuelta al trabajo como un nuevo período vital en el que se pueden desarrollar nuevas actividades para el crecimiento personal.
    • Es muy importante que, si una persona está afectada por la vuelta al trabajo, no tome decisiones importantes sobre su futuro laboral.

<<En el campo de la pareja, la vuelta de las vacaciones conlleva también un replanteamiento del esquema vital de la relación y por lo tanto la pareja puede decidir modificar aquellos aspectos o patrones que no funcionan entre ellos. Si, a pesar de los intentos que hacen no lo consiguen por sus propios medios, pueden buscar ayuda profesional especializada.>> ‘Eduardo Brik, Director de ITAD’.

6. Recomendaciones sistémicas que propone ITAD

Desde ITAD queremos acompañaros para que esta vuelta a la rutina sea lo más agradable y adaptativa posible de cara a las familias y parejas. Estas son algunas de las recomendaciones:

  • Planificar, reorganizar o recordar las tareas domésticas de los diferentes miembros de la familia o pareja.
  • Involucrar a los niños y jóvenes en iniciar o retomar estas rutinas de responsabilidades y gratificarlos y reconocerles verbalmente (“qué bien que lo haces”, “nos alegramos por lo que estás haciendo”).
  • Informar a los pequeños y adolescentes de lo que puede suponerles este periodo de adaptación y explicar que en pocos días ya estaremos de nuevo incorporados y adaptados a la nueva realidad.
  • Identificar y negociar qué actividades y horarios tendrá cada uno a fin de coordinarse con las actividades de los otros.
  • Establecer una comunicación adecuada entre los miembros de la pareja o familia, dando un espacio específico a los niños y jóvenes en el cual puedan expresar aquellas cosas que les preocupan de la vuelta a la rutina.
  • Retomar los horarios de comidas y descanso de manera progresiva, explicándoles la necesidad de mantener los ritmos biológicos “a raya”, para que el cambio no sea brusco y la adaptación sea más sencilla.
  • Buscar actividades de entretenimiento en familia o con alguno de los miembros, a fin de que los niños y jóvenes vean que todo no son obligaciones y tareas, y así ayudarles a gestionar el estrés que acarrea la vuelta de las vacaciones. Mantener por prescripción un día de actividad externa, lúdica, recreativa o cultural que satisfaga a la pareja o familia.
  • Estar alerta ante situaciones conflictivas de la pareja o de la familia que son motivo de crisis permanente y que no han sido resueltas antes de las vacaciones, con el objetivo de que se pueda solicitar ayuda profesional especializada, entendiendo que a la vuelta de las vacaciones se pueden activar o desencadenar conflictos no resueltos que estaban silenciados.

7. Bibliografía

<<Las personas más propensas a padecer este Síndrome Post-Vacacional son aquellas que han desarrollado menor resiliencia y tolerancia a la frustración a lo largo de su vida, los que disfrutan de unas largas vacaciones y los que también vuelven a un entorno laboral hostil.>>

En Itad podemos ayudarte.

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